¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE VICHY WEDDINGS?

«¿Nos ayudas con los detalles para los invitados de nuestra boda?». Esta fue la frase que hizo estallar mi pasión por el mundo de las bodas.
Sí, esta soy yo.

Me presento. Mi nombre es Violeta Marinero. De padre vallisoletano y madre andaluza. Nací y crecí en una ciudad pequeña de la costa de Castellón, rozando Cataluña. Al acabar el instituto me mudé a Valencia, donde estudié Diseño de Moda. Aunque me encantaba la moda y aprendí muchísimo de lo que hoy en día sigo implementando, sentía que aquel no era mi lugar ni mi verdadera pasión.

Fue un verano cuando mis tíos, que estaban a punto de casarse, me propusieron algo que cambió mi vida: «¿Nos ayudas con los detalles para los invitados de nuestra boda?». Parece que el destino hizo todo lo posible para que yo me topase de cara con mi talento. Mis tíos llevaban muchos años junto, viviendo juntos. Incluso ya tenían a sus dos hijas de 7 y 10 años. Cuando anunciaron que se iban a casar, fue una auténtica sorpresa y alegría. Casi la misma sorpresa fue cuando me pidieron ayuda. Yo había estudiado diseño. Si es cierto que es por toda mi familia sabido que soy muy creativa y aunque me encanta un sarao, no había acudido yo a muchas bodas.

Aún así, como ya habréis podido intuir, dije que sí. Empecé dándoles ideas para lo que me habían pedido. Otro día quedamos para hablar sobre las flores. Otro para decirme que me hacían responsable de la coordinación de la ceremonia. Y yo «sí a todo», claro está. Tanto, que acabé diseñando la decoración, como buena mente sabía pero con mucho éxito, de la boda de sus sueños. Si queréis que os enseñe cómo hice mi primera decoración y coordinación de boda sin tener ni idea de nada, decídmelo en comentarios. Amé cada día de las semanas anteriores a la boda, un 12 de octubre. La boda y la pre boda fueron un sueño en el que me cayeron felicitaciones por doquier. Estaba pletórica.

A los pocos meses, despues de la navidad, hice un curso con una empresa de wedding planners en Madrid. En mayo ya me había mudado a la ciudad y empezaba a trabajar en su oficina ayudando en decenas de bodas durante toda la temporada, aprendiendo como una esponja y demostrando lo que valía aportando ideas constantemente. Si hacía falta reafirmarme en que ser wedding planner profesional era mi sueño, esos meses me lo confirmaron.

Siempre se me insistió mucho en que me atreviese en abrir mi propia empresa. En que empezase ya, pero ya de ya, a volar sola por el mundo bodil. Os confesaré que siempre frenaba y retrasaba el momento por miedo, pero este año 2020, dada la situación, creo que puedo ayudar a tantas parejas que casi es una obligación atreverme. Es el momento. Y aunque sigo formándome (y seguiré durante años) aquí estoy, presentándome como Violeta Marinero, fundadora de Vichy Weddings.

Nos leemos pronto,

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